Qué visitar
El monasterio de Xagoaza
El
visitante encuentra aquí un lugar silencioso,
recogido y con mucho encanto. En la iglesia de San
Miguel (séc. XII) la cruz de Malta, esculpida sobre
la puerta principal, recuerda que fue lugar
administrado por la Orden de San Xoán de Xerusalén.
La puerta sur y la ábside semicircular, con ventana
geminada y cancillas historiadas, dejan constancia
de las artes románicas. El llamado monasterio
es una sobria construcción del siglo XVIII,
convertida en moderna bodega para la elaboración de
vinos de godello. En sus cercanías se encuentra una
casa restaurada con una bodega-cueva excavada en la
roca. Siguiendo el río agua arriba llegaremos
a un lugar lleno de magia: un rústico puente de un
arco al pie de las ruinas de una aceña, entre la
densa vegetación y el sonido de las aguas del río
Mariñano.
La Villa del Castro
Ofrece
una amplia vista sobre la llanura en la que se
asienta O Barco. Destacan los restos de su
fortaleza, que perteneció al largo del tiempo a las
familias de los Castro, Pimentel y Sarmiento, estos
últimos eran los condes de Ribadavia y últimos
señores de la jurisdicción de Valdeorras. También
llama la atención la iglesia parroquial, la casa
Carballo, con solanas entre arcos a dos niveles, y
principalmente el pazo de Flórez, el primero según
se entra. Data de 1630 y tiene una original
fachada con seis arcos de una piedra roja del país
sobre el amplio soportal. Ahora está
acondicionado como alojamiento turístico,
conservando amueblamiento, decoración y obras de
arte originales. También dispone, en un pajar
anexo, de un pequeño y curioso museo de carruajes y
aparatos de montar.
El Barco viejo tiene el río y el
antiguo camino real como referentes. La plaza
Mayor, de forma triangular y abierta al Sil, es el
centro simbólico de la Villa. En ella destaca la
casa roja del Casino (1910) con reminiscencias
modernistas. Confluye la plaza en su vértice con la
iglesia parroquial de San Mauro (1927), donde
comienza la calle Oscura o de San Mauro, que baja
al Puerto de la Barca, antiguo embarcadero de la
lancha que unía O Barco con Viloira hasta finales
del siglo XIX. La denominación Barco de Viloira es
oficial hasta 1660. La calle Real tiene casas de
señorío, dos de ellas con escudo, y otras más
modestas, como las de la calle de San Roque, en las
que se aprecia la tipología de la construcción
tradicional. Pasando la vía del tren está la Casa
de Río Cigüeño (siglo XVII) que fue cuartel y
centro de represión en la guerra civil. Ahora está
rehabilitada para la promoción de los recursos
comarcales.
Viloria, en la margen izquierda
del Sil, cuenta con una hermosa plaza y con la Casa
Grande (1637), espléndido edificio señorial que
acoge los servicios comarcales de la Xunta de
Galicia. En su interior está en exposición
permanente la colección municipal Valdearte de arte
contemporánea.
A las afueras del Barco podemos visitar la
localidad de Éntoma que tiene un
puente antiguo sobre el río Galir, en una de
las vías secundarias trazadas por los romanos. La
pequeña iglesia de la Puebla tiene
señales del arte románico en su exterior.
